*D28*… La corona de espinas.

Publicado: marzo 27, 2008 en Sin categoría
Etiquetas:

Devocional 28

Texto:   Mateo 27:27-30

“Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio,  y reunieron alrededor de él a toda la compañia; y desnudándole,  le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas,  y una caña en su mano derecha;  e hincándole la rodilla delante de él,  le escarnecían,  diciendo: ¡Salve,  Rey de los judíos!. Y escupiéndole,  tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.”

El solo leer este pasaje,  me hace reflexionar mucho sobre lo doloroso y cruel del castigo que recibió Jesús por mi culpa.  Según la Biblia (Gen.3:17-18, Prov. 22:5) las “espinas” simbolizan el fruto del pecado.

Esto quiere decir que la corona de espinas de Jesús,  representa todo el fruto de mi pecado,   la corona que me correspondía a mí,  Jesús la aceptó;  sin haber él pecado en toda su vida,  sufrió las consecuencias del mismo.  Fue tanto su dolor que le dijo a su Padre:  “Dios mío,  ¿por qué me has desamparado?“.  Y lo dijo clamando de dolor,  de angustia,  de tristeza… características que se encuentran en un hombre pecador que busca el consuelo en Dios. 

Estudios que he leido,  y predicaciones que he escuchado, dicen que las espinas de la corona que le pusieron a Jesús eran hasta 7 veces las espinas de una Rosa,  por lo que su dolor no fué como un “pinchonazo“,  su dolor fue grande en extremo,  me imagino que incluso una espina de la corona pudo haber atravesado su cráneo y salir por su frente,  más pensando en que lo golpeaban con una fuerza brutal con una caña.

Dios es simplemente maravilloso y amoroso, a pesar de que no merecemos ningún tipo de favor, nos hizo el más grande de todos,  darnos la vida eterna,  aunque lamentablemente Cristo tuvo que sufrir,  sé que nadie más que Jesús pudo haber soportado castigo tan grande,  por eso él lo pasó en mi lugar;   Lo más lamentable de esto,  es que injustamente le pagamos a Dios con vidas desordenadas y pecaminossas,  de total irrespeto a sus mandamientos,  aún siendo cristianos.

Pero bueno,  aún así,  es bonito y desafiante pensar que Jesús cambió la corona del cielo,  por una de espinas… y lo hizo por mí,  para darme el regalo de la salvación,  y también lo hizo por todo aquel que en él cree.  Lo mínimo que podemos hacer es tener una vida real de respeto y obediencia.

Cuando vaya a pecar,  recuerde que lo que va a hacer significa un golpe más en la cabeza vestida de espinas de Cristo,  lo cual significa un gran dolor para él.

Saludos,  que Dios te bendiga.

Róger Coto

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s